Helado al lado
Imagina que a una playa llena de bañistas acuden dos heladeros. Ambos tienen libertad para elegir la ubicación que prefieran a lo largo de esta. Lo ideal para los bañistas sería que los heladeros se ubicasen en las posiciones 1/4 y 3/4 de la playa respectivamente. De esta forma los bañistas tendrán que recorrer como mucho un cuarto de la distancia de la playa para poder comprar un helado.
Esta distribución, ideal teóricamente, tiene un peligro. Nada impide que un heladero listillo se acerque ligeramente al centro. De esta forma le robaría los clientes más proximos al centro a su competidor.
Al otro no se le había ocurrido, pero no es tonto, por lo que se acerca el centro en la misma medida mas un extra por si la vista le está fallando, no vaya a ser. El primero aprovecha que el segundo está despachando unos helados para ganar otro poquito de terreno y el ciclo vuelve a empezar hasta que finalmente se encuentran espalda con espalda en la mitad de la playa.
Se han quedado igual, repartiendose los clientes al 50%, pero ha empeorado su servicio pues los bañistas de los extremos ahora han de recorrer la mitad de la playa. De hecho puede que estén peor porque esa lontananza puede disuadir a alguno de los menos apetentes. Ninguno de los heladeros se va a mover pues sería regalarle terreno a su competidor. Mientras están espalda con espalda podrían aprovechar para acordar volver a las posiciones de 1/4 y 3/4 pero siempre tendrán que gastar energía en vigilar a su nuevo socio. ¿Merecerá la pena ese esfuerzo?
¿Crees que podrías ganar a tu competidor si tú fueses uno de los heladeros?
Habéis acordado la situación optima. Cuidado, si te mueves tu rival no se quedará quieto. En cuanto te vea moverte sabrá que le has traicionado, echará a andar para ponerse a tu lado por donde más playa haya.
¿Qué pasaría si llegasen más vendedores a la playa? ¿Habrá equilibrio? ¿Será este equilibrio lo mejor para los bañistas?
Siguen mudándose, y llevan 0,0 s así. En cuanto uno se acomoda, a otro le compensa moverse. Se han parado tras 0,0 s. Ninguno gana ya nada mudándose, así que aquí se quedan.
Veamos que ocurre cuando damos el salto a las dos dimensiones. Esto es un modelo más realista de como funciona una ciudad y puede ayudar a explicar porqué a veces parece que comercios del mismo gremio se juntan en una misma ubicación de forma aparentemente irracional.
Tus rivales se están recolocando. Cada uno se muda al sitio donde más vendería, por turnos. Se han parado: ninguno gana ya nada mudándose. Mueve tu puesto y volverán a salir corriendo.
Este es el modelo de competencia espacial que Harold Hotelling formuló en 1929 en «Stability in Competition».